10 de Septiembre 2025

El creciente interés ciudadano por conformar nuevas organizaciones sociales para enfrentar problemáticas sensibles en las comunidades constituye una tendencia esperanzadora. No obstante, la realidad muestra que su duración suele ser limitada y que el alcance de sus metas resulta insuficiente. Según el Mapa de las Organizaciones de la Sociedad Civil 2023, elaborado por Sociedad en Acción del Centro de Políticas Públicas UC, existen 403.159 organizaciones sociales en el país, con un crecimiento significativo desde 1990; sin embargo, solo un 52,4% de ellas permanece activa, lo que refleja grandes desafíos de sostenibilidad y la necesidad de un mayor respaldo institucional y fiscalización.

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Por Rubén Solano

Quienes estamos vinculados a estas organizaciones hemos sido testigos del interés de las comunidades por organizarse para responder a necesidades que el Estado no logra cubrir. Sin embargo, el voluntariado, por sí solo, no basta; se requiere impulsar decididamente su profesionalización, pues la mayoría de las organizaciones de la sociedad civil enfrenta serias limitaciones en su capacidad de autogestión. Estas carencias obstaculizan su participación en la formulación de proyectos sociales que puedan ser declarados admisibles y viables para financiamiento a través de fondos concursables promovidos por distintas instituciones del Estado. En general, los dirigentes de estas organizaciones son escasamente considerados por los gobiernos locales, rara vez incorporados en la definición de políticas públicas y, en muchos casos, percibidos como marginales frente a la solución de las demandas comunitarias.

En este escenario, la metodología de Aprendizaje más Servicio (A+S) surge como una alternativa capaz de enfrentar estas limitaciones y revertir la imagen debilitada que afecta a gran parte de las organizaciones de la sociedad civil y sus dirigentes. Asimismo, al promover desde la academia la incorporación de A+S en los procesos de fortalecimiento institucional, se contribuye a generar una cultura de participación ciudadana más estratégica, inclusiva y consciente, que a su vez favorezca el mejoramiento de la gestión y la fiscalización pública.

Resulta fundamental respaldar a las organizaciones sociales en sus procesos de gestión, en la implementación de mecanismos y en la adopción de prácticas que fortalezcan la comunicación tanto con sus comunidades como con las instituciones del Estado. Este proceso puede acelerarse y potenciarse mediante un acompañamiento profesional voluntario, que actúe como puente entre los estudiantes y los académicos de las asignaturas respectivas.

En definitiva, la metodología A+S ofrece una valiosa oportunidad para fortalecer la gestión de las organizaciones de la sociedad civil, profesionalizar a sus dirigentes y contribuir de manera efectiva a la solución de problemas sociales. Al trabajar conjuntamente, es posible fomentar una cultura de participación ciudadana más cualificada, convertirse en un actor relevante en la formulación de políticas públicas locales y, en última instancia, mejorar la calidad de vida de las comunidades y sus habitantes.

Rubén D. Solano

Dirigente Agrupación de Seguridad Villa Santa Isabel

San Ramón


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