11 de Diciembre 2025

El curso Laboratorio de Fisiología, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad, desarrolló este semestre una experiencia formativa que combinó la metodología COIL (Colaboración Internacional en Línea) con Aprendizaje Servicio (A+S). La iniciativa tuvo como propósito fortalecer la cooperación internacional, promover el compromiso público y abordar de manera interdisciplinaria desafíos fisiológicos y farmacológicos asociados a dos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

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Como parte del curso Laboratorio de Fisiología y bajo la metodología de Aprendizaje Servicio (A+S) y COIL, la docente Loreto Véliz García y estudiantes de la Facultad de Ciencias Biológicas trabajaron colaborativamente con estudiantes del Tecnológico de Monterrey —pertenecientes a la asignatura de Biofarmacéutica— y el docente de esa casa de estudios Víctor Campos García, para diseñar y ejecutar su proyecto de servicio: un laboratorio de indagación en fisiología. Durante aproximadamente seis semanas desarrollaron un proyecto conjunto que contempló la creación de una actividad de laboratorio indagatoria, la cual fue aplicada junto a estudiantes del electivo de Ciencias de dos liceos de la Red de Colegios SIP, permitiendo articular contenidos científicos avanzados con la enseñanza escolar, junto con fortalecer el vínculo entre universidad y comunidad educativa. 

“Vincularnos con el Tecnológico de Monterrey a través de este curso fue un gran desafío, en el que nuestros estudiantes trabajaron en conjunto con sus pares del TEC en diseñar esta experiencia que se implementó con escolares en ambos países. Mis estudiantes sintieron bastante curiosidad, consolidándose un trabajo serio, colaborativo y altamente motivador. La mitad del curso presentó su laboratorio y la otra mitad presentó posters científicos, y luego se invirtieron los roles. Trabajar con estos jóvenes del electivo de Ciencias, ha sido una experiencia profundamente enriquecedora para ellos. Hoy los veo felices, seguros y muy comprometidos con su trabajo”, destacó Loreto Véliz, docente del curso de Laboratorio de Fisiología.  

La incorporación de la metodología COIL representó un avance significativo respecto a versiones anteriores del curso de Fisiología, que se realizaba únicamente bajo la metodología A+S en contexto local. Su integración permitió ampliar la dimensión formativa del proyecto de servicio, sumando una perspectiva internacional al intercambio entre estudiantes universitarios y escolares que cursan electivos científicos, ambos apuntando a resolver desafíos públicos como lo es la difusión de la ciencia.

Arnaldo Villalobos, ayudante COIL del curso de Fisiología, destaco el valor de esta metodología para ampliar las oportunidades formativas de los estudiantes. “La gracia que tiene COIL es que nos permite desarrollar en los estudiantes universitarios habilidades transversales y de trabajo en equipo internacional, aspectos que, de otra manera, serían más difíciles de abordar. Realizar un intercambio presencial implica costos económicos que limitan el acceso y segregan oportunidades. En cambio, mediante instancias COIL, donde trabajamos en línea con estudiantes de otros países, podemos fomentar de manera significativa las mismas competencias que se desarrollarían en una experiencia de intercambio tradicional.” 

Durante el desarrollo de la actividad del curso A+S y COIL, las y los estudiantes de ambas universidades llevaron a cabo un laboratorio de indagación en el que debieron proponer, diseñar y ejecutar una actividad de investigación junto a sus socios comunitarios: escolares. Este proceso contempló la formulación de hipótesis, el diseño experimental, la implementación de actividades prácticas y la preparación de presentaciones orales y pósters científicos, convirtiéndose en una experiencia completa de trabajo colaborativo. 

“Observé que esta metodología los ayudó a empoderarse del trabajo científico, permitiéndoles aprender sobre investigación y, al mismo tiempo, fortalecer sus habilidades docentes. El hecho de que fueran protagonistas de todo el proceso resultó altamente motivador, incluso más que los laboratorios tradicionales del curso”, expresó Benjamín Diethelm, jefe de ayudantes del curso. 

Impacto en las comunidades escolares 

Para los y las escolares participantes, la iniciativa significó un acercamiento directo al quehacer científico y al entorno universitario. Natalia Carrero, estudiante de 3° medio del Colegio Francisco Arriaran, comentó que el proyecto le permitió conocer de cerca la vida universitaria y confirmar sus intereses académicos. “Esta experiencia ha sido realmente enriquecedora. He aprendido muchísimo y me pude familiarizar con los estudiantes de la universidad, lo que para mí es muy valioso porque quiero estudiar aquí. Creo que es una actividad que debería seguir repitiéndose, nosotros aprendemos de los universitarios y ellos también de las nuevas generaciones.”

Asimismo, Diego Ortega, estudiante de 3° medio del Instituto Hermanos Matte, valoró la oportunidad de vivir una experiencia científica en primera persona. “La convivencia con los estudiantes de la UC fue muy cercana y motivadora. Conocer el campus y trabajar con ellos despertó aún más mi interés por la biología. Esta instancia me anima a seguir este camino e, incluso, a enseñar en el futuro.”

La profesora Eliana Bazán del Instituto Hermanos Matte, subrayó el valor orientador y formativo de esta colaboración. “Llevamos varios años participando en estos cursos. Este año traje al electivo de Biología Celular y Molecular del instituto, donde muchos de nuestros estudiantes proyectan continuar estudios en el área de la salud. Por eso, estas instancias son especialmente valiosas, pues les permiten visualizarse en el entorno universitario y en espacios reales de laboratorio. Me parece una excelente estrategia que la metodología de Aprendizaje Servicio vincule a estudiantes de la UC con el TEC de Monterrey, ampliando la experiencia formativa y acercando a los jóvenes al mundo universitario. Cada año, quienes participaron previamente motivan a los nuevos estudiantes a sumarse, y al finalizar realizamos una reflexión metacognitiva sobre lo vivido. Para nosotros, es una actividad muy significativa y siempre estamos felices de participar”, aseguró la docente.

Integración y colaboración internacional 

Víctor Campos, profesor del Departamento de Ingeniería del Tecnológico de Monterrey, destacó el entusiasmo de su curso frente a la colaboración internacional. “Cuando les conté que trabajaríamos junto a la Pontificia Universidad Católica de Chile, mis estudiantes se mostraron muy entusiasmados. Les gusta participar en este tipo de instancias y han tenido una gran experiencia colaborando con universidades internacionales, en este caso con la UC.”

El docente explicó que su asignatura aborda conceptos de biofarmacéutica y su aplicación en la industria, lo que permitió articular de manera natural los contenidos con el proyecto COIL. “En este curso estudiamos dos medicamentos —uno para hipertensión y otro para problemas de glucemia— y los estudiantes pudieron integrarlo comparándolo con el enfoque del curso de la profesora Loreto (Véliz), más orientado a la fisiología y a las respuestas del cuerpo en distintas condiciones”, añadió. 

Asimismo, estudiante del curso de Biofarmacéutica del Tecnológico de Monterrey, valoró profundamente el trabajo colaborativo con las y los escolares. “Mi experiencia de haber trabajado con estudiantes de preparatoria fue bastante gratificante. La actividad fue dinámica, ligera y ellos se mostraron muy interesados y emocionados en aprender de nosotros, así que fue una experiencia muy bonita.”

“Acercar la ciencia a la comunidad es fundamental para motivar y mostrar todo el proceso que implica una investigación científica”   

Valentina Méndez, estudiante del Programa de Formación Pedagógica (PFP) en Biología y ayudante del curso Laboratorio de Fisiología, destacó el notable compromiso desde el estudiantado la UC y el Tecnológico de Monterrey en el diseño y preparación de actividades significativas para las y los estudiantes de tercero y cuarto medio. “Estamos muy felices de haber llegado a la etapa final, después de semanas de trabajo en las que los estudiantes prepararon y diseñaron una actividad experimental significativa. Verlos vivir esta experiencia de manera activa es muy enriquecedor. Estamos realmente satisfechos con lo que logramos”, afirmó. 

La experiencia conjunta entre la UC, el Tecnológico de Monterrey y los liceos SIP se consolida como un modelo educativo que integra rigurosidad científica, internacionalización y vinculación comunitaria. La combinación de la metodología COIL y el A+S no solo potenció la formación disciplinar de las y los estudiantes, sino que también promovió una comprensión más profunda del rol social de la ciencia y de su impacto en estudiantes de distintos niveles educativos, tanto a nivel nacional como internacional. 


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